y en otro momento.
Pero creo que es justo el momento,
y la cosa es la que debe ser.
Sin conexión,
inspiración;
falta de riego,
para enlazar este'océano
con el mar.
En algún momento hay que partir,
y este escrito es punto de inflexión,
entre su pasado
y el futuro que abierto e inescrutable
se antoja a este peón.
Peón de circunstancias,
Peón del firmamento,
que oscuro como la noche,
se aventura a pasear con muy poco conocimiento.
Sin saber qué será,
qué será del ser,
ser que ahora habita,
donde el sol no puede ver.
Sigue siendo pronto,
pero se va haciendo tarde.
Es justo el momento,
que indica el continuum de'ste arte.
Insuficiencia,
tal vez,
pero eso no niega la evidencia...
...de que el paso va haciendo el nacer.
Nacer de la obra,
marchita,
pálida como el desierto,
pero al unísono,
como una idea abierta que no deja de fluir en sonrisas...,
va cantando un puro -por no negarse a ser- florecer.
Negro horizonte,
o quizá gris...
No lo sé,
por ser sincero,
diré que poco sé...
No hay comentarios:
Publicar un comentario