“Fíate sólo de tu propia experiencia”, me aconsejé hace mucho tiempo. Era el único sabio consejo que podía darme entonces. Y fue ahí cuando empezó todo…

19 de enero de 2012

Lluvia seca

Jugamos de forma sencilla, creyéndonos dentro de un juego complejo. Con almas y sentimientos. Palabras que no solo son palabras. Arden como demonios dentro del sentir macabro y violento de algo inhumano.

Por eso el humano es tan diabólico a veces. Procede de él mucho de lo que nunca le correspondió en sí mismo, y siempre llevó consigo.

El relato secuencial termina en ese mismo instante en que el dolor comienza, es decir, al comienzo. Porque es imposible decir nada de lo que está muerto nada más comenzar, salvo eso mismo, que duró solo un instante, instante mismo en que pereció, y se olvidó...

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