Pureza concentrada en alientos putrefactos…
¡¡Eh!!
Eso es lo que nos hace vivir.
Creernos dioses de nuestro propio mundo.
Egocentrismo.
Sana mediocridad.
Vanidad.
Vanidad comparada con aquellos que ya no están.
Pues quien no está carece de importancia y por tanto…
…es importante.
Alabados sean los ancestros.
Los muertos.
¡Quiero morir!
Para ser importante,
pues como tantos otros,
soy ser,
soy putrefacción,
soy digno de entregar mi amor.
Adiós he dicho.
Desamparado.
Mañana vuelvo a nacer.
La resurrección es mi esperanza,
y es el progreso,
el VERDADERO progreso espiritual.
Anda, y vete a cagar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario